-...Para calmar el dolor pequeñito que tirita en mi pecho, me tomo un té de Tilo y vuelo desde mi ventana,
siempre ha sido así, pienso para mi... sé que el aire que exhalo se evaporará y se fundirá en un acto casi sexual con el resto de exhalaciones de "otras " gentes que también suspiran a través de cualquier ventana.
Quisiera escapar a toda esa maraña de actos impulsivos que me dominan para ser libre de mi misma,
no quiero perderme en mis arranques de histeria, pero siempre caigo... yo y toda mi humanidad.
Antes ya había matado, así que no es novedad confesar mi acto homicida.
No se preocupe Doctor, estoy bien..
- Como se siente?
- (silencio)
-Dígame, qué piensa?
- (silencio)
- Podemos estar así toda la sesión...
Lo miro de reojo con un poco de compasión, el carga con mis más austeros pensamientos, como un Jesús que redime mis culpas y me ayuda a "reprimirlas correctamente". - ¿sabe? yo se que he matado, pero estoy calmada por que los tésitos siempre me sientan bien... él tiene la culpa, debió ser mas cuidadoso al perseguirme sin consultarme, yo solo quería seguir soñando en mi nube de esperanzas, pero él colapsó junto a mis sentidos. Espere, ¿sabe? espere hasta que estuviera muy cerca mío.. tan pegadito a mi, suplicante, temeroso del mañana, humilde... y entonces en ese estado de vulnerabilidad lo ataqué, sin precipitarme, claro... si no despacito, casi imperceptiblemente, lo sentí derrumbarse en el suelo, aunque su cuerpo seguía de pie.. lo vi en el suelo, sí lo vi muerto dentro suyo.
un lugar necesario para poder descargar todo lo que a continuo llevo dentro..
viernes, 27 de abril de 2012
miércoles, 25 de abril de 2012
Aliento
¿Por qué te escondes pequeña muchachita?
las cobijas que te cubren me impiden verte, ¿dónde estas?
dame tiempo de mirarte, solo una vez más...
mi pequeña, ¿por qué desapareces?
entre nubes de algodon duerme tu sombra
. No te veo.
Dame paz y sonríe.
Chiquilla tontita saltando no se confunde a los recuerdos...
siempre corrí en dirección tuya pero me desviaba y así huía del aire frío.
Consuelame una noche más lucesita escurridiza, no te vayas,
. Cuelga el abrigo ven a la cama.
No me dejes con la incertidumbre en el vientre, ven y flota en mi mente,
¿te acompaño hasta el gran árbol de la esquina?
lánguida muchachita sumergete de nuevo en mis corrientes
y esta vez no arañes mi interior... ven, para que no te asustes
te contaré un cuento, pero ven...
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