viernes, 25 de mayo de 2012

Nos

Ella se froto las manos, y temblo en su dialéctica mientras le decia despacito, hombrecito es fácil explicarlo... nos pertenecemos. Simplemente así podemos seguir vivos. Y mientras crujían en las paredes de su interior el dulce eco de esas palabras, Él se lanzo a sus brazos sin pensarlo dos veces y le susurró al oído, mía... Ella, cayo de espaldas en su imaginario y temblandole los labios pronuncio segura: Mío