al verla en el umbral de inmediato cerró la puerta con la torpeza que lo caracterizaba,
no queria saber nada de ella,
volvio a insistir y toco tres veces la puerta, aquella que no volvió a abrirse.
ella asida en la pared se dejó caer, apoyo la cabeza en las rodillas y lloró bajito,
nada salió como ella habia imaginado, el no la dejo pasar, no le sonrió al verla, ni tampoco pronunció un.. "te estaba esperando", simplemente desaparecio detras de esa estúpida puerta y no volvio a aparecer, la flor se secó, el maquillaje se le corria ya no importaba; no importaba aquella tarde haberse vestido de esa manera ni tampoco importaba haberse preocupado por estar presentable esa tarde, nada importaba
todo habia acabado, el ultimo petalo que se sujetaba con una fuerza sobrenatural no habia resistido más,caía con la lentitud con la que llega el dolor al corazon perdido, y ella no habia llegado a tiempo.
del otro lado El, lanzando por la ventana cada objeto que le recordara por si acaso algún momento a lado de ella, pero estaba conciente que ni si quiera eso serviria para sacarla tan rápido de su mente retorcida y humillada.
la tarde moría, y junto con ella cada ilucion creada, cada recuerdo vivido, cada beso, cada abrazo, cada mirada, cada sonrisa, cada palabra lanzada al viento.. morian todos juntos en un holocausto horrroso, no hubo tiempo para más.
cerrados los ojos: ambos rogaban al mundo que les quitara ese dolor concebido en ese tiempo que pudo ser el mejor, en aquel tiempo en que arriesgaron ambos sus insipidos sentimientos para unirse en algo que al final obtuvo un peor sabor.
los recuerdos agrietados no se olvidan por que dejan huellas inborrables, son los estigmas que nos siguen cada noche, y la comida que nos sostiene unidos, el cordon por el que los comunicamos sin vernos ni sentirnos. Era evidente que acabaría así, miradas tristes que adornan esta historia, miradas que ya nunca volvieron a buscarse.
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