Se desliza sin prisa a traves del vestido que le cubre
el fuego que yace en su interior,
corre por el camino de su espalda el cierre que se abre,
y como agua que no moja, le llueve de los ojos.
su piel al aire parece romperse en silencio
y deja caer al sueño el pudor que le resguarda
la noche le merece un comienzo, para alejar de su mente
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